Psicología profunda. Clases 2 y 3.

Clase 2. Jueves 28 de marzo de 2019.  

El profesor presenta el primer texto que vamos a leer. Se trata de “Conferencias de introducción al psicoanálisis” de Sigmund Freud.

Clase 3. Jueves 4 de abril de 2019.

Conferencias de Freud a médicos en Estados Unidos. Se plantea cómo transmitir el psicoanálisis. El soma es soberano, piensan los médicos. Por eso Freud trata de ver cómo les entra. Cómo los aborda para hablarles de psicoanálisis. Para hablar de ciencia hay que depurar un objeto. En la ciencia hay un imperativo superyoico. En las ciencias hay medición y en la psicología hay tests. La naturaleza del objeto es totalmente diversa en psicoanálisis. Freud no quiere dejarse absorber por el positivismo más extremo, que me exige medir y observar para garantizar un estatus de ciencia. Recordemos por ejemplo que el conductismo niega la conciencia. Por su parte Wundt habla de un sustrato material de la conciencia porque ya sentía las presiones de la época. El animismo no es ciencia. Freud no quiere plantarse ni en la filosofía ni en la ciencia. Sin embargo el psicoanálisis se nutre de filosofía y poesía porque captan el ser anímico. Freud se preserva: positivismo extremo no, psiquiatría no. El psicoanálisis no es medicina ni psiquiatría. Queda claro cuando examinamos el objeto de estudio. La psiquiatría no tiene como objeto de estudio el inconsciente. Además el inconsciente no tiene un sustrato material. Si un neurólogo plantea el inconsciente cerebral, advertimos que eso no es psicoanálisis. En la interpretación de los sueños, se plantea cómo debe funcionar la subjetividad, ley de atracción y repulsión, se usaba esto en la ciencia de la época.

profunda-el-peine-1

El conductismo plantea que entre el polo perceptivo y el polo motor no hay nada. El conductismo dice: no lo puedo observar, no es ciencia. Para el “peine” entre el polo perceptivo y el polo motor, que es la respuesta, hay huellas mnémicas. Piaget parte de la experiencia, de lo sensoperceptivo. Con Freud vemos las manifestaciones del síntoma. No podemos observar el inconsciente. Solo vemos las manifestaciones. Vemos que un niño va caminando. Vemos que el niño ve al perro y vemos que se detiene. Algo le pasó. Por algo se detiene. Algo produjo el detenimiento de la marcha.

La palabra: para el psicoanálisis la palabra no es un síntoma de comunicación sino que el psicoanálisis ve a la palabra como un estatuto de la estructura. El lenguaje le da existencia a la subjetividad. 1era conferencia de introducción.

El médico le dice al paciente “todo va a salir bien”. El psicoanalista nada puede decir de cómo saldrán las cosas. Si es por lo que Freud nos dice, no haríamos la terapia. En el psicoanálisis siempre se trabaja con obstáculos. El médico dice todo saldrá bien y está muy bien que lo diga, pero en psicoanálisis no, porque la gente que acude a terapia no quiere mejorar. A la persona le cuesta mucho abandonar lo que supuestamente quiere abandonar. Ni siquiera hay un compromiso con su palabra. Los médicos tienen furor curandis. El trabajo del psicoanalista tiene idas y vueltas. No es lineal. No debemos delatar nuestro deseo de ayudar. Son los matices de la subjetividad. El médico deja de lado estos matices. Freud le dijo a un discípulo: la paciente notó que vos estás a la expectativa de que ella mejore. No está mal que quieras eso pero ella se dio cuenta y entreteje complejidades. Se teje una relación y el paciente desafía dice Lacan. “A ver si vos podrás ayudarme” y Lacán dice “podrás”. Hay que preservar el narcisismo del terapeuta, aprendemos con Freud. No hay que sentirse herido. Uno tiene que trabajar con las minucias. Los pacientes nos ponen a prueba. El poder. El falo. Usted puede o no? Es potente Ud o no? El sujeto que viene a angustiar a un terapeuta. Uno debe acompañar a un sujeto que viene a pedir análisis. Entre el terapeuta y el paciente se arma un vínculo. Se juegan historias. ¿Tanto tiempo te llevó separarte? “Tanto tiempo” es subjetivo. El sujeto se arma una temporalidad. Las decisiones impactan en la línea de tiempo. Cuando decidí marqué un antes y un después. El acto de decisión afecta la esfera de lo temporal. El Dios Kronos. No se trata de Kronos, se trata del tiempo personal que tiene el sujeto. Es subjetivo ese tiempo. Es kayros y no kronos. La angustia y la ansiedad pueden hacer un minuto eterno. Debemos decirle no al furor curandis. Para ayudar debemos dejar de lado el deseo de curar. El paciente no debe percibir que lo queremos curar. A este paciente me lo tengo que sacar ya. No lo soporto más. Yo soy psicoanalista. No hablo. Debo decir: “puedo entender, veremos cómo hacer, yo estoy dispuesto a ayudarlo pero tenemos que ver”. Es una diferencia con la medicina. Lo que sí debemos transmitir es esperanza. Diremos por ejemplo: “con el trabajo que usted está dispuesto a hacer va a estar mejor”. Página 14 de la conferencia.  Habla de la medicina y el psicoanálisis.

Mirada clínica, campo de la mirada. El psiquiatra no necesariamente pone el énfasis en el cerebro aunque la psiquiatría nunca dejó de tener la ilusión de ubicar el sustrato orgánico. Rige el campo de la mirada. La psiquiatría se desprende de la medicina. Taquipsiquia, verborragia, el psiquiatra es médico. Los psiquiatras hablan de funciones psíquicas. Las demencias tienen causalidad orgánica. El narcisismo tiene que ver con la mirada. El que mira a mi hijo me mira a mí.

El psicoanálisis es una clínica de la escucha no de la mirada. Página 14 de las conferencias, segundo párrafo la enseñanza médica nos enseña a ver. No es sencillo escuchar a alguien. Cuando uno no mira se conecta más con lo interior. En psicopedagogía hablamos de mirada y escucha psicopedagógica. Los psiquiatras tienen modos de decir. El psicoanálisis es una clínica de la escucha. El profesor de medicina tiene el papel de un guía. Muchas veces el paciente piensa “Usted tiene que saber”. Terapeuta, no es el lugar de guía. No debemos guiar. No le vamos a elegir la sexualidad. No estamos para opinar aunque hay límites. No imponemos ideales. Que se haga cargo de su propia vida. En el psicoanálisis todo es diferente que en medicina.

En el tratamiento psicoanalítico no ocurre otra cosa que un intercambio de palabras entre el analizado y el médico. Intervenimos con la palabra. La realidad del paciente es la versión del paciente. El médico escucha. Mario Bunge, epistemólogo argentino radicado en Canadá, muy prestigioso, plantea que el psicoanálisis es brujería porque cura con la palabra.

Debemos tratar de que el paciente hable, hay que esperar. Asociación libre. El paciente dice: no sé por dónde empezar. “No se preocupe tanto, Ud. empiece…” Ese intercambio de palabras no es comunicación. La posición de abstinencia del terapeuta implica abstenerse del hambre de comprender. De la voracidad de interpretar. Tenemos que soportar escuchar mucho tiempo al paciente sin entender lo que el paciente dice. Es difícil bancarse el vacío, la castración. Navegamos entre el sentido y el sinsentido. Es una ilusión nuestra entender todo. Trabajamos con retazos. Abstenerse de otorgar sentido a todo. Cosas que con posterioridad entenderemos. Paciencia. “Volveremos sobre lo que dijo al principio”. Resulta que un sin sentido más otro sin sentido termina otorgándole sentido a lo dicho!! Resignificación a posteriori. Ahora abroché algo que el paciente dijo antes. Esas huellas mnémicas son acústicas. La voz de una mamá tiene un ritmo funcional. Existen también unas voces mudas. Son las voces del superyó.

posted by Proyecto San Telmo. Private spanish courses in Buenos Aires.

Apuntes de clase de la carrera Tecnicatura Superior en Psicopedagogía.

Posted in Psicopedagogía, Spanish Courses Buenos Aires. Tags: , , . Comments Off on Psicología profunda. Clases 2 y 3.
%d bloggers like this: