Psicología profunda. Clase 25.

Jueves 11 de julio de 2019.

Para segunda tópica leer Silvia Tubert. Más allá del principio del placer, conferencia 31 y resumen del profesor Ruiz. La segunda tópica y la primera no son sinónimos. Hay ciertas correlaciones pero no son sinónimos. Lacán dice: el yo es el otro porque es el otro como una alteridad. El yo se constituye en el lugar del otro. Así como la madre sexualiza el cuerpo del del bebé. El yo siempre se presenta íntegro y amable. Redondito. Tiene este tipo de configuración. Al ser objeto de la libido y constituirse por vía de identificación con el otro materno. La mirada es fundamental. El juicio que nos viene a través del otro viene sobre la imagen corporal. El yo busca reconocimiento. Entre el yo y el ser hay un abismo total. Yo soy. No es nada más que ilusión. El yo es como un acervo de identificaciones. Va tomando de distintas personas atributos y los toma para sí constituyendo consistencia imaginaria. Cuanto más fuerte es el yo, más difícil es hacer análisis. Más vergüenza da el no poder. Ser humano > le cuesta hacer análisis. Más a los hombres que a las mujeres porque el hombre “tiene que poder”. La angustia es como una grieta para el yo. El yo es el almácigo de la angustia. Es donde se concentra la angustia. Es donde se concentra la angustia. El yo tiene una proyección corpórea. Y se concreta en lo físico. En las funciones neurovegetativas. El yo no sabe qué hacer con eso. Es un modo de decir no puedo con eso. El yo tolera muy mal no saber. En circunstancias cotidianas al no saber responder ante lo amenazante comienzan las inhibiciones. Al recibir al paciente, debemos saber que hablará desde ese lugar, Tiene una gran teoría de por qué sufre porque paradojalmente  desde esta perspectiva yoica. El yo buscará llenarse de saber para obturar la verdad de la castración que lo angustia. El saber, el yo, lo usa como un velo. Busca darle sentido a los momentos de sinsentido que debe atravesar. Para no confundirse no visualizar la castración con la anécdota de que el nene teme que le corten el pito. La imaginarización de la castración está en Freud pero no es algo de chicos la castración. No es algo evolutivo a superar. Es más como una matriz por donde circula la energía. El adulto cuando se angustia se pone como un niño. Lo infantil en el adulto está siempre. No son cronológicas. Son lógicas. El complejo de castración no es que le cortan el pito. Dimensión de la angustia. Castración y angustia son solidarios. No es uno sin el otro. Si alguien está angustiado es porque algo de la castración afloró. La angustia no se elimina. Se atraviesa y se tolera mejor. Si uno quiere evitar la angustia, uno vive muy neuróticamente. Si uno está más dispuesto a convivir, es más llevadera y tolerable la vida misma. No debemos caer en la idea de salud como un ideal. Freud decía que la salud es poder amar y trabajar. No sin dificultades pero lo puede hacer. Lo complejo es negar y evitar. Lo neurótico tiende a eso. Y a crear un mundo ideal controlable. Por algo existe la neurosis. La ilusión es algo muy fuerte. Es muy difícil de cuestionarla. El porvenir de una ilusión. Freud plantea que la ilusión es difícil de cuestionar. Al sujeto le cuesta. Lo terapéutico atenta contra la ilusión narcisista de unidad. Es muy fuerte el rechazo a la fragmentación. El paciente viene con una teoría sobre por qué sufre. El analista debe tratar de relativizar la consistencia teórica. A veces se nota que las madres saben en demasía de los niños. Esta cosa donde las madres no tienen ninguna duda de lo que les pasa a su hijo. Es muy difícil que el chico tenga un lugar. Una madre que sabe todo no da lugar a que el chico elabore. Esta cuestión yoica tiene un tema con el tiempo. El yo se anticipa. El yo cree saber lo que quiere el otro. A veces la madre no tolera el tiempo del chico para responder. El psicólogo y el docente no pueden aplicar su profesión con los hijos propios. A los seres humanos nos molesta no poder en los tiempos esperados. “Uh, mi nene ya debería haber caminado”. Si uno no puede alojar la dificultad del hijo… Un enunciado identificatorio dice Pierre Aulagnier. Y los chicos crecen con esos enunciados y se les va metiendo. Les damos una consistencia imaginaria de ser. El otro se identifica. “Sos torpe”. La terapia apunta a destruir enunciados identificatorios. Con los pacientes que vienen desarmados se trabaja mejor. El yo se nutre de identificaciones. Si me dicen genio debo vivir para sostener eso. Uno no puede dejar de ser esos enunciados. Las identificaciones suelen ser narcisistas. En lugar de “tengo torpeza” digo “soy torpe”. Las identificaciones le dan consistencia imaginaria al yo. ¡Que advenga el sujeto! El yo empieza como a tambalear. ¿Te da temor no ser lento? ¿Te da temor no ser torpe? Las identificaciones nos dan cierta identidad. Representante que nos da estabilidad. Uno pudo haber tenido momentos de impotencia o lentitud. Sucede que las neurosis toman la parte por el todo. Esta es una época signada por el narcisismo. Psicóticamente se forcluye la dimensión de la espera. El narcisismo es susceptibilidad. Hoy la identificación es por la imagen y lleva más a la idolatría. El ideal no tiene la consistencia de la imagen. Es más difícil sostener cierta privación de la mirada, componente narcisista fundamental. Hoy conviven las corrientes proimagen y promeditación. El “yo” es alguien que en la terapia hay que tratar de movilizar. Hay que provocar que pueda hablar más allá del control yoico. No porque criemos a un niño relajadamente el niño será tranqui y refeliz. “A Juanito lo dejaron hacer lo que quería y terminó fóbico”. Freud dice > falta de límites no es bueno. Las limitaciones y prohibiciones deben estar. El temor a poner límites es malo porque lleva al caos. ¿Cómo proyecto? ¿Cómo organizo la vida? La ausencia de diferencias es la indiferencia. Delimitar por donde sí y por donde no. El yo como el agente de la defensa. Tres funciones del superyó > conciencia moral, el ideal del yo, la observación de sí. El superyó primero fue externo. Tiene que ver con las palabras prohibitivas proferidas por los padres. El superyó está constituído por los restos mnémicos. Dimensión de la voz. El tono, la resonancia en el cuerpo, son más importantes que el contenido, Como la dimensión acústica se incrusta en el cuerpo. Mortifica la carne. El superyó tiene como una doble cara, faz prohibitiva, de límites. Y otra cara que es ser abogado del ello, que es el polo pulsional. Marcas que la madre introdujo. El abogado aboga por ello. El incesto es algo que el sujeto quiere realizar pero debe ser reprimido para garantizar la cultura. La pulsión igual quiere satisfacerse. Se da una satisfacción sustitutivamente. Para nuestra profesión es necesario conocer bien la ley de violencia familiar y la convención del niño.

FIN DE LA CLASE.

1 – narcisismos

2 – yo ideal – ideal del yo – superyó

3 – superyo yo ideal del yo etc.

Posted by Proyecto San Telmo Spanish classes Buenos Aires Argentina.

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